¿Qué es el bumping?

¿Por qué el Bumping es la técnica de robo más utilizada?

El bumping es la técnica de robo en viviendas más utilizada en España. En un principio era solo utilizada por profesionales cerrajeros, pero ha cobrado progresivamente carácter delictivo.

Los orígenes del bumping se remontan a la década de 1970, cuando profesionales de la cerrajería en Dinamarca comenzaron a utilizar esta técnica para desbloquear el giro de los cilindros. Actualmente el bumping ya no solo es utilizado por cerrajeros en casos de emergencia – como pérdida de llaves –, sino que su uso ha cobrado carácter delictivo.

Esta creciente popularidad se debe a que el método bumping es sencillo, rápido y, además, no deja rastro. Según la Unión de Cerrajeros de España (UCES), el 80% de las cerraduras instaladas actualmente en las viviendas y negocios puede abrirse en menos de 25 segundos mediante bumping. Una cifra que nos permite comprender por qué es la técnica de robo más utilizada.

¿En qué consiste el método bumping?

El bumping solo requiere de una llave previamente modificada, conocida como llave bump, y una herramienta con la que poder golpear como un martillo o destornillador. Con la llave bump y un golpe contundente consiguen alinear los pistones del cilindro y liberar el giro de la cerradura. 

Además, es una técnica que puede realizarse en tan solo unos pocos segundos y para la que no es necesario contar con grandes conocimientos en cerrajería. Estas características han llevado a numerosas bandas organizadas a recurrir al bumping tal y como se puede leer en diferentes noticias publicadas durante los últimos meses en medios de comunicación:

Dificultades para el cobro del seguro 

Otro de los atractivos para los delincuentes es que el bumping es una técnica de robo limpia. Es decir, no daña la cerradura e incluso pueden dejarla cerrada con llave, tal y como la habían dejado los mismos propietarios al salir. Esto dificulta posteriormente el cobro de las indemnizaciones del seguro ya que es muy complicado encontrar pruebas que demuestren que se ha cometido un delito.

«Es cierto que este tipo de robos dan problemas indemnizatorios, pero la culpa no es que aseguradoras y peritos no queramos pagar, sino que estas técnicas nuevas no están contempladas en las pólizas de seguro»

Fernando Muñoz, presidente de la Asociación de Seguros en un artículo para La Vanguardia.